lunes, julio 31, 2006

Horma de doblado


La madera tratada al vapor se puede doblar a mano. Se consiguen resultados más regulares con una horma. Se trata de confeccionar un arco de un cuarto de círculo con el radio apropiado, unos 8 cm, y añadirle algún tipo de banda flexible pero no elástica que soporte el dorso de las costillas y evite que se astillen. En mi caso ha sido una vieja hoja de sierra.
Nada más salir de la cámara de vapor se dobla un lado colocándolo en la horma. Agarrando conjuntamente la costilla y la banda elástica se dobla en un solo movimiento lento, continuo y firme. Se repite por el otro lado y a continuación se coloca la costilla en su sitio. Hay que forzar la forma, pero el vapor y el paso por la horma han ablandado el roble lo suficiente como para que encaje. Hay que usar una cierta fuerza sin ser brusco. Todo el proceso, desde la salida de la cámara hasta la colocación en su sitio, no debería durar más de 30 segundos, tiempo a partir del cual la madera empieza a perder flexibilidad. En resumen: sin prisas pero sin pausa, festina lente, vísteme despacio que tengo prisa, etc.

Doma


Entre esta imagen y una parecida del 26 de junio ha habido un proceso de doma.
El doblado de las costillas es uno de los momentos intensos del proyecto. No parece que el roble, robusto por definición, se vaya a dejar doblar. De hecho, todos los manuales aconsejan preparar más material del necesario en previsión de posibles roturas. Creo que una parte del éxito está en no empecinarse en someter la madera sinó en convencerla, con la mezcla justa de suavidad y firmeza.
El objeto sigue teniendo, a mis ojos, un aspecto animal. Perdida la fiera altivez de la anterior imagen, ha ganado en serenidad, en tensión, en equilibrio... y sin romper nada!
Ojalá todos los procesos de civilización fueran tan incruentos.

miércoles, julio 26, 2006

Últimas noticias y buenos propósitos


Se acaban mis vacaciones. Tendré otra vez acceso a mi ordenador y podré actualizar el blog, que falta le hace. De hecho, el qajaq está ya navegando!!!! y de qué manera! No cuelgo fotos para no adelantar acontecimientos, pero prometo que a mi vuelta definitiva, en uno o dos días documento todos los pasos que he seguido para terminarlo. Palabra.

martes, julio 04, 2006

Calor, humedad y presión


Para doblar madera hace falta calor, humedad y presión. En la boca de casi cualquiera se pueden obtener las tres cosas. De hecho el método inuit consiste en morder la madera en los puntos clave e irla doblando poco a poco. Nueve de cada diez dentistas aconsejan otro método. Los hay varios: hervir la madera, tratarla al vapor... El método de tratarla al vapor es el más generalizado. Basta con preparar una cámara adecuada y acoplarle un generador de vapor que puede ser una simple hervidora de agua con un tubo plástico que conduzca el vapor hasta la cámara. Se calcula una hora por cada pulgada de grosor. En nuestro caso deberían bastar unos diez minutos. Total, que aprovechando una oferta me he comprado algo parecido a lo de la foto... por prescripción facultativa.

lunes, julio 03, 2006

estrés vacacional


Si estoy de vacaciones, al lado del mar, navegando cuanto quiero, con buen tiempo, buena comida, buenos amigos... con mi casa felizmente "alquilada" a un buen amigo y cuidada por él, el huerto sabiamente atendido... ¿de dónde me viene este vacío en el estómago? ¿Tendrá algo que ver el hecho de saber que si todo va bien me quedan tan sólo unos tres días de trabajo para completar el armazón y que no podrá ser hasta....?

lunes, junio 26, 2006

Costillas: rebajes


Si se dobla sin más un listón se consigue un arco de radio más o menos uniforme. Para el qajaq interesa más una forma parecida a una U abierta, con el fondo algo plano. Se han ideado muchas formas de conseguirlo, la mayoría basadas en hormas de doblado. Cunningham propone rebajar el grosor de las costillas en algo más de un milímetro en una longitud equivalente a la de la galga a lado y lado de cada costilla, resultando más flexible en los extremos y más rígida en el centro. Es prescindible, pero no resulta laborioso con un cepillo eléctrico o con cualquier otro método que dé resultados uniformes, por lo que lo he aplicado. Además, me gusta la foto resultante, que he plagiado descaradamente de la del libro de Cunningham.

Costillas: longitud


La longitud de las costillas se calcula directamente en su sitio. Hay quien propone fijar provisionalmente un listón de quilla, simular las costillas con hilo de cobre y cortar las verdaderas a la longitud de cada hilo. Yo he seguido el método groenlandés con las variaciones que propone Cunningham: se sitúa cada costilla horizontal sobre las bordas, directamente en su posición, y se le añade la anchura de dos manos a la de las bordas. Para simplificarlo se prepara una galga del tamaño correspondiente , que es la que se observa en la foto ya un tanto manoseada (se puede tomar la medida en la punta de los dedos, en la base, o donde parezca oportuno teniendo en cuenta que a menor longitud menor volumen final)
Normalmente se busca más volumen a proa y menos a popa, de manera que la embarcación tienda a levantar la proa y asentar la popa. Para conseguirlo la longitud que se añade es variable: toda la galga para la costilla de proa y 2/5 de la galga para la de popa. El resto se reparte proporcionalmente. Trabajando con milímetros es simple conseguir las marcas que se observan en el listón de galga. Los anglosajones, con su sistema imperial, tienden a recurrir al teorema de Tales y lo reparten con métodos geométricos.

Qajaq groenlandensis (ssp.)



Para los inuit un qajaq era un ser vivo, en concreto de género masculino. Compañero y aliado del cazador con quien a menudo compartía el final. Los rituales asociados a esa creencia, propios del alto grado de superstición de un pueblo cazador, distan de ser políticamente correctos por lo que me guardaré muy mucho de reproducirlos aquí. Y sin embargo, con las costillas a la longitud correcta y a punto de ser dobladas, transmite una extraña sensación de animal primitivo. Incluirlo en una taxonomía más o menos científica nos dejará dormir con más tranquilidad: Qajaq groenlandensis (ssp.)

jueves, junio 22, 2006

terrific job


Una vez enclavijada la proa y antes de hacer lo mismo con la popa se debe comprobar la alineación definitiva del plano de cubierta tendiendo un cordel entre las puntas y preparando un listón transversal que indique el eje longitudinal del qajaq. La desviación que pueda haber se puede corregir tirando desde popa de una de las dos bordas antes de unirlas definitivamente. Una desviación superior a 6 mm indica que algo raro ha pasado, sobre los 3 mm se está en la forma correcta, por debajo de 2 mm Christopher Cunningham considera que se ha realizado un "terrific job". ¿Qué puedo decir? Thanks Chris!
Ahora mismo me apetece una cervecita para celebrar que mi qajaq está alineado al milímetro!

Clavijas con cuña


Las puntas de las bordas se unen definitivamente con tres clavijas pasantes reforzadas con una cuña. No deben pulirse ni las cuñas ni el corte de sierra dado a las clavijas para asegurar un mejor agarre. Es importante orientar las cuñas de forma que trabajen sin forzar la veta de las bordas, que se podrían hendir debido a la gran presión que llega a ejercer este tipo de unión. Se introducen las cuñas con golpes alternativos de martillo hasta que el oído nos indica que todo está en su sitio.
En la esquina inferior derecha se adivina la ligada H-X que, tensando las bordas, nos permite prescindir ya de las formas temporales de proa y popa.

Solsticio de verano


Ayer pasé casi toda la mañana hablando sobre construcción artesanal de kayaks. No es la primera vez y espero que no sea la última. Además me sobró tiempo para terminar las ligadas de todo el plano de cubierta, para regruesar un tablón de cedro del que saldrán dos palas groenlandesas y para dimensionar toda la madera de las costillas.
El mérito principal es de la regruesadora portátil que se observa en la fotografía, un préstamo de Narcís. Se trata de una magnífica herramienta para un aficionado. Te permite, por ejemplo, aprovechar la madera que tiran los carpinteros profesionales. Precisamente ése ha sido el origen de los listones de roble que serán las costillas del qajaq si se dejan doblar adecuadamente.
Para facilitar el trabajo de doblado al vapor hay quien recomienda dejar la madera en remojo unos días, quien no la moja en absoluto, quien la trabaja todavía verde, y quien la deja en remojo más de un año!
Justo detrás de casa hay un estanque digno de Ofelia. De uno de sus márgenes nace una encina centenaria que se inclina vorazmente sobre la lámina de agua eternamente cubierta de hojas. A su espesa sombra acude cada primavera un ruiseñor. Un auténtico locus amoenus donde mis costillas recién cortadas van a pasar unos días sumergidas.
Dediqué la tarde a escribir a diversos amigos agradeciéndoles los favores prestados (gracias Blau, gracias Michael) y a planificar los siguientes pasos.
Magnífica cena en el jardín con más amigos y bajo la brillante mirada de Júpiter casi en oposición.
No ha sido una mala manera de empezar el verano.

martes, junio 20, 2006

Brewery Creek Small Boat Shop


Robert Morris es el autor de uno de los manuales más atractivos que he leído sobre construcción náutica amateur. Una de sus principales virtudes es la capacidad de plasmar la pasión con que se suelen encarar este tipo de trabajos. Un ejemplo en traducción, como todas, libre:


"Si se quiere construir una embarcación con cambios radicales sobre un diseño probado las tres mejores formas son:
1- Intentar encontrar a alguien que haya tenido la misma idea y la haya realizado. Hacerle un montón de preguntas.
2- Construir la embarcación con pequeñas modificaciones. Analizarla y volver a modificarla. Repetir el proceso hasta tener una embarcación con la que uno se sienta satisfecho.
3- Construir la embarcación con pequeñas modificaciones. Analizarla. Venderla y con lo recaudado empezar una nueva embarcación. Repetir el proceso hasta que la muerte te encuentre, a una edad avanzada, con una sonrisa en los labios."

Bautizó su taller como "Brewery Creek Small Boat Shop ". Los que lo visitaron lo describen como una extensión del carácter que imprimió a su libro. He sabido que lo ha cerrado hace ya un tiempo y ha vuelto a su trabajo como profesor. Lo lamento profundamente y espero que sus alumnos puedan disfrutar todavía de su sonrisa en los labios.

bao curvado


Entre el reposapiés y el masik Cunningham propone dos travesaños curvados. Otros ninguno. Yo he optado por colocar tan sólo el que ya estaba previsto en la tabla de posiciones. Se le da la curvatura necesaria para que pasen las piernas por debajo. Más adelante unos listones lo unirán, actuando de tirantes, al masik y al reposapiés.
Quizás sea el momento oportuno para dejar claro que no estoy siguiendo al pie de la letra ninguno de los manuales de los que dispongo. Creo que sigo la tradición dominante entre los constructores de este tipo de embarcaciones: usar los manuales de una forma orientativa, como una referencia sobre la manera de construirlos pero dejando un margen para la iniciativa individual, mezclando técnicas e ideas ajenas con la propia capacidad de innovación. Mestizaje.

lunes, junio 19, 2006

Tendón


Las fibras de tendones animales, como las que se muestran en la foto, eran el material utilizado por los inuit para las ligadas y costuras de sus qajaqs. El material más parecido que se puede encontrar es el llamado, precisamente, artificial sinew. Se trata de un cordón encerado sin apenas torcido de largas fibras de nylon teñidas para semejar el producto que imita. Su principal ventaja es que las ligadas quedan bastante planas sobre la madera. Se encuentra en comercios de venta online.
Se puede sustituir por hilo trenzado de marroquinería. En mi caso se trata de un cordoncito encerado de algo más de un milímetro con un trenzado en forma de malla tubular. Extraodinariamente resistente, más barato y facil de encontrar. En Groenlandia actualmente no se muestran tan exigentes: he visto fotos del qajaq de un buen amigo que realizó todas las ligadas con un cordel que le pareció suficientemente resistente a pesar de su delicado color rosa!

H-X


Los travesaños de cubierta se aseguran a las bordas con una ligada H-X, tal como la denomina Cunningham. Se trata en realidad de unas vueltas embridadas. El tendón artificial (o lo más parecido que podamos encontrar) se asegura al travesaño con el nudo esquimal explicado en un post anterior. Se dan tres o cuatro vueltas a los agujeros practicados en el travesaño y la borda manteniendo las vueltas claras, sin cruzarlas. Se embridan las vueltas, de manera que al principio de la operación el conjunto toma la forma de una H, se tensan todas a la vez con un tirón continuo y se le dan un par de vueltas mordidas, con lo que se pasa a la forma de X. Se remata con dos vueltas mordidas sobre uno de los brazos de la X, de manera que el remate no quede bajo tensión. Si las vueltas iniciales se han tensado demasiado no se podrán luego deformar hasta formar la X que da fuerza a la ligada.
Los agujeros que se practiquen en las bordas han de quedar lejos de las cajas para las costillas.

jueves, junio 15, 2006

Business


Mi padre fue un excelente artesano y un pésimo empresario. Supo fundar y mantener una pequeña empresa, pero jamás ganó dinero. Todo el mundo loaba con razón su trabajo. Aprendí de él el amor por el trabajo bien hecho, a valorar las habilidades ajenas, a no hacer ostentación de las propias, a encarar con pasión cualquier tarea por humilde que fuera... mil cosas que me transmitió tácitamente, que calaron en mí observándole absorto en su trabajo. Me temo que también heredé su opinión, nunca manifiesta, de que ganar dinero con aquello que tanto le gustaba era poco menos que obsceno. Cuando regreso a mi pueblo de origen siempre hay alguien que me reconoce e invariablemente sentencia: "eres idéntico a tu padre". Yo invariablemente me pregunto cómo han podido saber de mis finanzas.
Cuando hace ahora un año y medio le mostraba a alguien entendido mi trabajo con las palas groenlandesas, me dijo "son muy bonitas, nunca vas a ganar dinero con esto". Yo nunca había tenido la intención de hacerlo, pero en aquel momento comprendí que podía llegar incluso a perderlo. Para evitar sangrar la economía familiar con mi afición, incapaz de entender cualquier noción contable, me impuse un sistema de contabilidad simple: coloco lo que gano en una caja y pago, al contado, con lo que de ella saco. En la foto se puede ver el estado actual de mi caja contable: una florida moneda de 5 pesos mejicanos que alguien me coló por una de dos euros.
Un qajaq no es un proyecto caro en materiales, quizás unos 300 euros, que son 300 más de los que dispongo en estos momentos. Tengo un encargo de dos palas groenlandesas. Cuando las termine y las cobre volveré a atender al qajaq. Estoy en ello.

lunes, junio 12, 2006

PADDLE(r) INSIDE


El lema, ya de por sí un tanto críptico según la opinión mayoritaria de los que sí saben inglés, resulta definitivamente desconcertante estampado encima de un tablón de cedro. Y sin embargo, me gusta. Me gusta tanto que me entretengo en estamparlo sobre los tablones de cedro que ofrezco a los alumnos de mis talleres de palas groenlandesas. Me gusta porque les hace ver que su tablón tiene algo especial, cosa rotundamente cierta a mis ojos. Me gusta porque les ayuda a encarar las muchas horas que pasarán con él de otra manera, con la idea más de sacar algo a la luz que de construirlo. Me gusta porque pone en evidencia que no es un tablón cualquiera, que sus vetas rectas, pequeñas, prietas, perfectamente orientadas, forjadas por todos los vientos año tras año, han sabido llamar mi atención entre una pila de más de un centenar de tablones que serán destinados a otros usos, sin duda nobles, pero que no tienen dentro una pala. Me gusta porque mis alumnos, y ahora amigos, -Mateu, Xavier, Àlex, Koe y Mar, este fin de semana- han sabido verlo así. Me gusta hasta el punto de quererlo ver estampado en una camiseta (quizás con el añadido de una R como propuso Pierre-Yves: PADDLER INSIDE) idea que llevo repitiendo más de mil veces a mi semisocio y sin embargo amigo Pau Calero, fuente inagotable de ideas y verdadero artífice de estos intensos fines de semana. Si estas líneas sirven para convencerle daré el tono por bien empleado.

viernes, junio 09, 2006

clavijas 3


Aplicando la sierra contra las bordas se corta el sobrante de las clavijas. El concepto de junta pasante y corte del sobrante in situ es bastante habitual en la carpintería japonesa, de manera que disponen de una herramienta específica a este fin: Kugihiki Nokogiri, un serrucho sin apenas triscado que aplicado plano sobre la superficie permite cortar al ras el sobrante sin demasiados riesgos de dañar el acabado. Es lo que hemos improvisado en el post anterior. Su equivalente occidental es un serrucho flexible con triscado sólo a un lado.

jueves, junio 08, 2006

clavijas 2


Las clavijas ya cortadas que se venden en bolsas son demasiado cortas para nuestros fines. Se compran en tiras de un metro y se cortan después a la medida correcta. Se pueden cortar algo más cortas que el agujero, para evitar que si se hinchan puedan notarse bajo la tela. Tampoco demasiado, para no crear un punto donde se acumule el agua y llegue a pudrir el tejido prematuramente. De momento las corteremos largas y después las trimaremos a ras, con ayuda del pequeño invento, propuesta de Cunningham, que se ve en la foto. Un par de tiras de cinta adhesiva mantienen el pequeño triscado de las sierras japonesas lejos de la superficie de las bordas.

clavijas


Dos clavijas en cada lado aseguran la posición del bao en el sitio fijado. Un buen ajuste es más importante que un posicionamiento exacto. El listón se puede desplazar ligeramente hasta encontrar la profundidad o el contacto deseados.
Se sujeta firmemente el listón y se taladra UN agujero cada vez del diámetro adecuado y con algún tipo de tope de profundidad. Se coloca la clavija en su sitio y se sigue con otro agujero en la borda contraria, otra clavija, etc... Conviene no confiar en que una broca de 6mm haga un agujero de 6mm! Si está ligeramente descentrada o algo sobredimensionada la clavija no quedará lo bastante firme. No se soluciona con cola! En todo el proyecto no hay una sola junta encolada, todas deben ser firmes pero deben permitir también un cierto juego.
Las mismas vibraciones que han motivado una foto borrosa (en realidad, un desenfoque, pero sirva de ejemplo) o los pequeños golpes de martillo que introducen las clavijas, pueden provocar que las formas temporales se muevan de su sitio. Hay que echarles una miradita de vez en cuando.